Lara Ripoll: Africa te sorprende siempre…

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Africa siempre te sorprende. Y no lo digo por la reventa informal de gasolina en botellas, fuera de los surtidores oficiales, que es de lo más común y lógico en cualquier aldea, en cualquier salto del camino entre ciudades. No. Lo digo, en este caso que me encontré en #BurkinaFaso, por la perspicacia, por la creatividad, recurrente y detallista, de reproducir incluso el logotipo del productor petroquímico francés. Y además las botellas, para más inri, del típico anis de Marsella “Pastis de France”.

Pero esta gasolinera doméstica no sólo me sorprendió por estos detalles simpáticos. Lo que se ve detrás son casas, chavolas construidas con plásticos y palos, en un asentamiento temporal de buscadores de oro. En mitad de un paisaje estéril de arbustos y suelo apenas fértil para cultivar, al sudeste del país, en la carretera que une Fada N’Gourma con Pama y la frontera con Togo. Un pueblo sin nombre, entre suciedad, donde no hay agua y solo alguna que otra pequeña placa solar, pero donde puedes encontrar gasolina y por supuesto cerveza ‘Brakina’.

Unas 600.000 personas, según una reciente investigación de dos Ong suizas(*), trabajan en Burkina Faso en minas de #oro artesanales, en condiciones muy difíciles sin medidas de seguridad ni ventilación. Estas pequeñas minas al margen de las nueve oficiales que declara el país son un paisaje de dunas y agujeros bastante estrechos, donde se suelen meter los niños y adolescentes, dado su menor tamaño, sin más protección que una cuerda atada a su cintura y una linterna frontal. Ver eso no me sorprendió, sencillamente me impactó. Tremendo.

El oro se ha convertido ya en el primer producto de exportación de Burkina, sustituyendo al algodón, y convirtiendo al país en el cuarto mayor productor de África. El sector contribuye en torno al 20% del PIB, pero sigue sin favorecer a la población en general ni mucho menos a los que viven alrededor de las #minasdeoro.

Es cierto que gran parte de los permisos se concedieron durante el régimen de Blaise #Campaoré -derrocado en 2014 tras una insurrección popular- a grupos extranjeros de Canadá, UK y Australia, principalmente, que explotan las minas sin participación estatal. No obstante, el país, según su ley sobre minería, fija una tasa del 1% sobre el volumen de negocio de cada mes. Un impuesto muy ventajoso para Burkina Faso, pero que no siempre es pagado por estas grandes corporaciones (**).

¿Por qué será que eso no me sorprende?

Feliz miércoles para todxs

(*) La maldición del oro. Febrero 2016:
http://www.swissinfo.ch/…/un-comercio-poco-relucie…/41975686
(**) Apuesta por el oro a qué precio. Diciembre 2016:
http://es.euronews.com/…/burkina-fasso-apuesta-por-su-oro-y…

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