ALERTA CIUDADANA: Sustración de menores

Foto comisario horizontal

Los casos de “robo de recién nacidos” son poco frecuentes en la actualidad,  yo no recuerdo de ninguna denuncia en la Comisaría de Gandia en los últimos diez años. Estos casos se han dado siempre que ha habido guerras, en todos los países, y los vencedores se apropian de los hijos de mujeres muertas o padres encarcelados, para entregarlos a familias del bando vencedor, estos les dan sus apellidos y les inscriben como propios en el Registro Civil, ignorando los hijos muchas veces durante toda la vida que no son hijos biológicos de sus padres. En España parece que en la postguerra hubo también una trama organizada de sustracción de recién nacidos, sobre todo de mujeres solteras o de mujeres en exclusión social; estás mujeres eran llevadas a determinadas clínicas en donde se las “convencía” o se les “engañaba” para que dieran su hijo en adopción porque esto era la mejor opción para la supervivencia del recién nacido y de la propia madre. Esta trama llegó hasta los años 80, en un caso muy famoso que está sub-judice, pero que quizá no se juzgue nunca o si se hace no se llegue a su total esclarecimiento ya que la principal imputada, una religiosa famosa ya por los medios de comunicación, Sor María, ha fallecido. No obstante hay mucha documentación escrita y testimonios que apuntan a que efectivamente en una clínica de Madrid, con la complicidad de personal sanitario, esta religiosa hacía de intermediaria entre padres que querían adoptar niños y madres solteras que daban a luz en dicha clínica y a las que SUPUESTAMENTE les eran robados sus hijos para ser entregados a los matrimonios citados que pagaban por ellos una sustanciosa cantidad de dinero.

Pero todo esto pasó a la historia, aunque aún no está resuelta la culpabilidad de las personas y hay hijos robados que siguen buscando a sus verdaderas madres; pero es mucho mas corriente en estos tiempos que la “sustracción de niños” sea cometida por  padres de matrimonios separados, que intentan impedir que su ex-conyuge vuelva a ver a los hijos de ambos. Y mucho mas peligroso es el caso en el cual uno de los padres es de nacionalidad distinta a la del otro, y las costumbres e incluso la religión del otro son también diferentes.

Los casos en los que mas interviene hoy la Policía son aquellos en los que uno de los padres, tenga la patria potestad o no, se lleva a su hijo a otro domicilio para que el otro progenitor, al ignorar el lugar, no pueda acceder a ejercer sus derechos como padre o madre, privando al otro progenitor del derecho a la visita a su hijo y a su hijo de poder tener un padre/madre. Estos casos reales han dado lugar a abundante literatura con libros e incluso películas, ya que cuando el niño secuestrado es trasladado al extranjero y cambiado de cultura y religión a la fuerza, se produce una daño muy traumático al progenitor que lo pierde y al propio niño.

Esta es la razón por la que la Policía Nacional obliga a que ambos padres estén presentes a la vez a la hora de otorgar el consentimiento para que a un hijo menor le sea expedido pasaporte; ya que una vez expedido el documento el menor podría viajar al extranjero con uno de los padres, lo cual no es ningún problema, salvo en los casos en que sólo uno de los padres tiene la patria potestad porque ambos están separados, en cuyo caso uno de ellos podría sustraer al otro la custodia o los derechos de visita del menor trasladando al hijo al extranjero. En los casos en que este peligro se presienta o se sospeche el progenitor perjudicado puede pedir al Juzgado de Familia una Prohibición de Salida del Menor al Extranjero, si el juez la concede la resolución se envía a la Policía, quien pasa a inscribirla en las bases de datos policiales informáticas, que se distribuyen por todos los países del Sistema Schengen y el menor sería detenido al pasar por la frontera española, impidiéndole salir, o en cualquier otra frontera de la Unión Europea y reintegrado a España, entregándoselo al tutor que tenga atribuida la patria potestad.

Esto mismo rije también cuando los hijos menores van a salir de España, con un colegio o un club por ejemplo, “los menores de edad, si viajan solos o en compañía de otras personas, precisarán además del DNI, la autorización del padre, madre o tutor legal efectuada mediante comparecencia personal en las Comisarías de Policía, Puestos de la Guardia Civil, Juzgados, Notarias y Ayuntamientos”.

      El Código Penal Español, castiga a los que, mediando compensación económica, entreguen a otra persona un hijo, fuera de los procedimientos legales, con la finalidad de establecer una relación análoga a la de filiación, con las penas de prisión de uno a cinco años y de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de la patria potestad, tutela, curatela o guarda por tiempo de cuatro a 10 años.  Igualmente castiga a la persona que recibe al niño y a los intermediarios si los hubiere. En las penas hay una agravación para médicos, sanitarios, educadores,  autoridades o funcionarios públicos que colaboraren a la perpetración de estos delitos, incluyéndose para estos además de la pena dicha otras de inhabilitación para el cargo público o su profesión; así como la posible clausura del local o negocio en donde se realizare.

El principal instrumento internacional para proteger a los niños de los traslados y retenciones ilícitas transfronterizas y para asegurar la protección de los derechos de visita es el Convenio de La Haya de 1980. Firman el tratado 93 Estados y se rige por el principio de que todo niño que ha sido sustraído debe ser reintegrado inmediatamente al Estado de su residencia habitual. Una vez que el niño es restituido, las autoridades locales pueden determinar dónde y con quien deberá vivir. En el año 1999, con el fin de asegurar el funcionamiento efectivo del Convenio de 1980, se creó la Base de datos sobre la sustracción internacional de niños (INCADAT).

*Con la colaboración de Armando Jiménez, comisario jefe del Cuerpo Nacional de Policía de Gandia

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